En un abrir y cerrar de ojos, Fiona y los demás se pararon frente a uno de los garajes de la familia Jorge.
Cuando se levantó la pesada puerta de metal, se encontraron cara a cara con coches de marca opulentos y suntuosos: Bentley, Porsche, Ferrari e incluso Rolls-Royce. Además, algunos de ellos eran raros y de edición limitada. Cada uno de ellos tenía un aura imperial e ilustre como un gobernante orgulloso.
“Mamá, ¿puedo… puedo elegir uno también? ¿Será mío después de que lo escoja?”.
Xena e