Habían argumentos diversos, discusiones sucesivas con interlocutores variados, Fane no prestaba atención a lo que otros decían, simplemente observaba a Benito con una mirada serena.
Después de que mostraba su arma, Fane también sacó con calma su larga espada gris-negra, la cual lo había acompañado durante mucho tiempo y nunca había sido reemplazada.
Benito agitó ligeramente su látigo de hueso de loro azul, produciendo un sonido agudo, una ola de frío se liberó de este látigo, distorsionando el a