Que divertido. Este mocoso sí que lo tomó por tonto, pensando en utilizar el nombre del Clan del Dios Dragón para asustarlo y que así, entregara el arma. Eso sería como cavar su propia tumba.
"Je. Mi padre nunca te perdonará si me matas. Será mejor que lo pienses bien".
Dijo Rubén esbozando una sonrisa vacía.
"Solo quería recuperar los tres millones ochocientos mil dólares. Nunca pensé que quisieras matarme. Por lo que parece, ¡no tengo más remedio que matarte!".
Fane esbozó una fría sonrisa