Capítulo 2747
—¡Los dos van a atacar! ¿Qué debemos hacer?

Fane suspiró con cierta resignación y dijo:

—Primero, aléjate y busca un lugar más distante. ¡No dejes que las ondas de la batalla te alcancen!

Estas palabras tranquilizaron a Benedicto. Fane era su ancla, y siempre había sido alguien que sabía lo que hacía. Si Fane no estaba preocupado, ¡entonces no había razón para temer!

Benedicto corrió hacia un lado mientras gritaba:

—¡Ten cuidado! Estos dos son guerreros del nivel de solidificación de la primave
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP