El decano Subires giró la cabeza fríamente y miró a Yuval con dureza. Esta fue la primera vez que Yuval lo vio de esta manera, con una mirada tan fría y severa, llena de advertencia. Parecía que si seguía hablando, lo castigaría en el acto.
La actitud del decano Subires hizo que Yuval se sintiera aún más inseguro. Después de mirar a Yuval con dureza, el decano Subires hizo un gesto con la mano y llamó a todos los mayordomos que estaban a su lado.
—No quiero escuchar tus tonterías. Lo que hiciste