Esta declaración hizo que Benedicto casi explotara de ira. Con una expresión furiosa, dijo:
—¿Qué quieres decir, Fane? ¡No pienses que porque no te confronté antes, puedes actuar de manera desenfrenada ahora!
Fane se rió fríamente. ¿Qué quería decir con que no lo confrontó? Era evidente que su propia presencia lo había intimidado, impidiéndole hablar de más. Fane no quería perder el tiempo discutiendo con este tipo, así que giró la cabeza y miró a Santiago.
Hizo una pregunta:
—¿Cómo te metiste