La última frase de Landolfo Wolff fue como lanzar una gran piedra en un agua tranquila. Todos los que escucharon esas palabras quedaron perplejos, con rostros pálidos y una expresión de terror como si estuvieran a punto de morir.
El rostro de Pacífico Zaragoza se volvió pálido y se le notaron venas rojas en los ojos.
—Hermano Landolfo Wolff... ¿No crees que estás Fanendo demasiado lejos al decir eso? ¿Este chico puede realmente unificar toda la Estado de Cercie Occidental?
—¿Tiene realmente esa