Él no quería que todos sus hermanos murieran aquí, pero cuando Fane dijo esas palabras, tanto su expresión como su tono fueron tranquilos. Una indescriptible confianza llenó su corazón, y Albión no pudo evitar preguntarse si realmente Fane poseía ese tipo de poder.
Después de pensar durante un largo rato, finalmente se dignó a abrir la boca. Su voz era un poco baja pero tenía un tono incuestionable. "Nosotros podemos hacerlo, pero ¿tú puedes?".
A Jed se le puso los pelos de punta al escuchar