"¡Jajaja! ¡Tienes razón, Yolanda! ¡Vámonos!".
Dean voló hacia el cielo junto con Yolanda. Al mirar la figura delicada de Yolanda por detrás, Dean no pudo evitar tragar saliva con fuerza.
Esa mujer poseía una figura seductora, pecho abultado, cintura esbelta y un cul* regordete. Cuando ella volaba en el aire, el mechón de cabello negro volaba segun la corriente del viento, ¡qué fascinante!
Aunque no era tan atractiva y encantadora como la esposa de Fane y su amiga, entre las personas que él