Mientras tanto en Milán, Rebeka llegó a la oficina de gerencia general. Mientras estuvo con Richard pensó en dar una excusa a Justin para no almorzar con él, pero Justin vio cuando Richard se iba, después de haberse dado un baño en la piscina y tomado fotografías para sus redes sociales, la secretaria de gerencia Fiorela no estaba y dentro de la oficina del gerente se escuchaban una discusión entre Justin y una mujer, Rebeka dio media vuelta para irse y la puerta fue abierta bruscamente.