Cuando Gil se despertó a la mañana siguiente, se sintió desorientada y angustiada al no encontrar a Aren a su lado. Recordó la acalorada discusión de la noche anterior y se sintió mal por haber sido tan dura con su Arconte. Aunque entendía su postura, no podía evitar sentir temor ante la idea de que Aren pudiera marcarla en su forma de Arconte Mayor.
Tras vestirse, salió en busca de su madre Nara, quien se encontraba concentrada bordando la insignia de maestro en las ropas de Serafín. Se queda