53. REUNIÓN
Habían avanzado hasta la entrada del imponente salón del trono que era donde se celebraban todas las importantes reuniones. Oto se disponía explicarle a Lúa como debía comportarse, pero ante de que lo hiciera, Jan se adelantó.
—Sí, señora, pero no creo que la dejen pasar —intervino Jan en lugar de Oto, cuyos ojos volvieron a teñirse de rojo—. Será mejor que espere aquí.
—Solo vengo a ver a Leía —explicó Gil, con una pizca de esperanza en su voz—. Me dijo que me mostraría la manada cuando termi