104. LA TRAMPA
La trama se había complicado aún más, con la Diosa Luna manipulando a Zoran para que creyera que ella era su alma gemela. Todos siguieron observando lo que reflejaba la nube desplegada por el Antiguo Mayor del Concilio de los dioses, en la ciudad celestial.
—Ja, ja, ja, deja de bromear Luna. Yo soy la mitad de alma de Enver. No quieras confundirme porque no lo lograrás. ¿Qué, etapas celosa porque no fuiste tú?
—¡Qué soy tu mitad de alma Zoran, no te rías!
—No, no mi querida amiga, debes estar