105. EL JUICIO DE LA DIOSA LUNA
La diosa Luna, con su risa estruendosa, se levantó de su asiento y comenzó a caminar por el salón celestial. Su mirada desafiante y su sonrisa burlona mostraban una enajenación que dejaba claro que se sentía sin salida.
Los demás dioses y diosas observaban con incredulidad mientras ella se paseaba de un lado a otro, como si estuviera en un escenario propio, ajena a la realidad que la rodeaba. Algunos murmuraban entre ellos, intentando comprender qué le estaba sucediendo a la diosa Luna.
La Adiv