103. LA ADIVINA CELESTIAL
La Adivina Celestial, una figura enigmática y venerada, asintió lentamente, su mirada se endureció. Su apariencia era la de una mujer de edad indefinible, su belleza era atemporal y su aura, mística. Su piel tenía un tono pálido como la luna, y sus ojos eran de un azul profundo que parecían contener todas las constelaciones del universo. Su cabello largo y plateado brillaba con un resplandor etéreo, flotando a su alrededor como si estuviera en un estado perpetuo de gravedad cero.
Vestía una tún