Átame a tu corazón. Capítulo 3. Al menos ella tiene a alguien que la proteja
—¡Vaya! Amina no perdió el tiempo, se consiguió otro idiota bastante rápido y por tu estilo pareces con buen aporte económico, que mujer tan vividora.
Esa voz le sonaba atronadora a Carlos, solo una persona podía ser tan entrometida como para dejar esos comentarios y estaba seguro de que no se equivocaba al suponer de quién se trataba.
—Supongo que eres su exnovio —preguntó Carlos sin apartar la vista de los documentos—. No sé qué haces aquí, ¿trabajas en su oficina? Porque si es así, me da pen