Mundo de ficçãoIniciar sessãoMaldije a Gerald mil veces y otras mil más las dirigí para mí, por ser una estúpida y pensar que el cambiaría por mi cuando desde el principio me dejo claro que no era importante ni mucho menos especial para él.
—¡Mili! —Lo escucho gritar detrás de mí mientras pido el ascensor apretando el botón a menudo —¿me escucharás? Todo tiene una explicación, además... sabías







