CAPITULO EXTRA. ¿El sí puede y yo no?
10 AÑOS DESPUÉS
En la mansión Green todos corrían de buen humor. Era la fiesta de compromiso de un socio de Gerald y todos se estaban preparando para salir.
—¡Geeeraaaaald! —El grito de Mili retumbo y pronto se escucharon unos pasos pesados por la casa hasta llegar a la habitación donde la mujer se estaba dando los últimos retoques—. ¡Ven aquí!
—Estoy listo. El regaño es innecesario, me estoy portando bien... —se defendió el hombre que vestía un traje ceñido con el cabello peinado hacia atrás