Capítulo 48. ¿Qué demonios hice?
Margaret abrió lentamente los ojos, sintiéndose aún agotada después de la aterradora noche anterior. Parpadeó varias veces y se encontró en una habitación de hotel, pegado a su cuerpo y con la cabeza recostada en su brazo estaba Peter, durmiendo en profundidad y roncando suavemente.
―¡Oh, por Dios! ¿Qué demonios hice? ―se preguntó a sí misma.
Peter se removió un poco, se giró en sus brazos y abrazó su cuerpo desnudo.
Marga quería recuperar su brazo... y el resto de su cuerpo para huir de allí,