Por la noche cuando vinieron los hombres de Giovani, se quedaron mirándose unos a otros, marchandose el fuera de la casa con sus hombres. Yo entré en el dormitorio donde estaba mi amiga, para ver cómo estaba, le toque la cara para ver si tenía fiebre y la tapé con otra manta ya que parecía que estaba muy fría. Cuando me marché del dormitorio, abri la puerta de la casa para salir afuera un rato ya que necesitaba algo de oxígeno en mis pulmones, por el estado de ansiedad que tenía. Cuando Giovani