Punto de vista de Elara
La foto en la pantalla de mi teléfono me golpeó como un puñetazo. Mamá atada a una silla, con los ojos muy abiertos por el miedo y cinta adhesiva sobre la boca. La habitación parecía un sótano mugriento, las sombras ocultando los detalles. El mensaje debajo decía: «Ven sola, o ella muere». Sin nombre del remitente, solo desconocido. Mis manos temblaban cuando se lo mostré a Damien. Lila estaba allí en la habitación del motel, observándonos de cerca.
—Mierda —murmuró Dami