POV de Elara
El susurro de Damien hacia mí fue lo que me sacó de mi breve tren de pensamientos. Lo miré.
—Yo los distraeré. Ustedes encárguense de ella.
Asentí, con el miedo asfixiándome. Se movió más allá de nosotras hacia las cajas en el extremo lejano. Luego lanzó una piedra que recogió. La piedra tintineó ruidosamente cuando aterrizó.
Los matones se giraron.
—¿Qué fue eso?
Uno fue a revisar. Damien le saltó encima con un puñetazo en la mandíbula, derribándolo silenciosamente en cuestión de s