Mundo ficciónIniciar sesiónUna noche, después del acostumbrado acto sexual, el Conde Di Tella en lugar de dormir inmediatamente como siempre lo hacía, se giró en la cama y contempló el rostro de Victoria Greco, un rostro hermoso y por el que se sentía poderosamente atraído. Ella, mantenía la vista clavada en el techo, sin decir una sola palabra, tal como llevaba haciéndolo mientras el Conde la penetraba. Victoria mantenía la misma expresión catat&oac