Mundo ficciónIniciar sesiónLlegó lo más rápido que el taxi pudo hasta la casa de Martin, tocó varias veces el timbre hasta que él apareció.
—Carajo, vas a romper el timbre—dijo el chico en un tono molesto pero con una sonrisa divertida en el rostro—. ¿Tanto me extrañas?
—Me gusta Billie.







