131 - El trabajo está hecho.
El trayecto al hospital se hizo eterno. Al llegar, Santiago la ayudó a bajar del coche y corrieron hacia la entrada de urgencias. Una enfermera los detuvo en la puerta, pero al ver la desesperación en los ojos de Jazmín, rápidamente la guio hacia la sala de espera.
— Espere aquí, señora Belmont. El doctor vendrá a hablar con usted en un momento — dijo la enfermera con voz suave.
Jazmín asintió, aunque apenas escuchó las palabras. Se hundió en una silla, sus manos temblando mientras intentaba co