PUNTO DE VISTA DE ISABELLA
Me desperté lentamente, como si mi cuerpo no estuviera del todo convencido de que debía hacerlo. La habitación estaba en silencio. Mantuve los ojos cerrados, dejando que el silencio se prolongara, contando las respiraciones, recuperando el equilibrio.
Diego no se había quedado mucho rato después de llegar. Tenía asuntos que atender, había dicho. Y Lizzy se había ido a casa a refrescarse y a coger algunas cosas, para luego hablar con la señora Vera sobre el caso de mi