Capítulo 128: La memoria USB
La casa estaba en silencio.
Dante finalmente se había quedado dormido en el piso de arriba. El analgésico había hecho efecto. Su respiración se había normalizado. Suave y constante. Liliana estaba sentada sola en la sala. La pequeña memoria USB descansaba en su mano. La nota seguía sobre la mesa junto a ella.
«Ponme música cuando estés solo».
Se quedó mirando la memoria USB durante un buen rato. Todo su ser le decía que debía esperar a Dante. Necesitaba descansar. S