Capítulo 35: El primer hilo
Dante estaba en su oficina cuando Sophia irrumpió sin llamar.
La mayoría de la gente habría dudado antes de interrumpirlo. Sophia nunca lo hacía. Su relación hacía tiempo que había trascendido las formalidades. Si entraba sin permiso, significaba que tenía algo importante.
Dante levantó la vista de los documentos esparcidos sobre su escritorio e inmediatamente notó la tensión en su rostro.
—¿Qué pasó?
Sophia dejó su portátil sobre el escritorio y pulsó varias teclas