Capítulo 45: El hombre tras la sonrisa
La oficina era el único lugar de la mansión Rossi que Dante aún consideraba completamente suyo, no por los muebles caros ni por las paredes repletas de logros de años, sino porque todo aquel que entraba en esa habitación entendía una cosa: nada sucedía allí sin que Dante Rossi lo supiera. Sin embargo, últimamente, esa certeza comenzaba a desvanecerse. El gran escritorio frente a él estaba cubierto de documentos, informes y fotografías recopilados en los úl