Mundo ficciónIniciar sesiónMe separé un poco del pene del mayor para tener aire, entonces me apretó por las mejillas y me hizo levantar el rostro para besarme aún cuando había un sabor salado de por medio y mientras me seguía penetrando -ahora deliciosamente- con sus dedos. Dimitri se acercó a nosotros y estirando su lengua se unió el beso. Era exquisito.
Algunos minutos después, el pelirrojo fue a posarse tras de mí, y haciendo al otro retirar sus ded






