Capítulo 10
Punto de vista del padre Elias
Semanas después…
El sueño se había convertido en un campo de batalla desde esa noche.
Soñaba con ella cada vez que cerraba los ojos. No sueños suaves ni arrepentidos, sino visiones crudas que me dejaban duro y jadeando antes del amanecer.
En el sueño volvía al altar, sus piernas rodeando mi cintura, uñas clavadas en mis hombros. Me susurraba blasfemias en la boca y los oídos mientras la follaba sin sentido, cada embestida sacando humo negro de sus pulm