Lauren trató de soportar cualquier cosa que le dijeran a ella pero no iba a permitir que se metieran con su bebé que era el más inocente en todo este asunto, se dió la vuelta y miró a todos los que la veían sin ningún disimulo.
— ¡¿Acaso no se cansan de hablar tanta porquería?! Por un demonio, ponganse a trabajar que para eso es que devengan un salario en la compañía Rivera, los primeros dos años aguante sus chismes de que me había acostado con el señor Brightman y de paso con mi jefe para esca