La sonrisa afectuosa en el rostro de la pareja decia mucho, ellos eran buenos juzgando a las personas sino como pudieron hacer crecer su negocio
-Venid por aquí- Indico Harriet. -. Dejaden las malestas por aqui alguien las llevaran a su habiatacion, vamos al salón. ¿Tenéis un poco de hambre? Que tonta, claro que deben de tener ustedes llevan varias horas en camino, solo tendran que esperar un poco, Luisa nuestra cocinera esta haciendo una de sus especialidades.
Harriet y Arturo se sentaron cad