Amelia continuaba preocupada, sabia que este no era el mejor momento para sentir algo por Ryan. Especialmente porque estaban viviendo una farsa, sus instintos nunca le habian fallado debio de alejarse mientras pudo ahora eso era imposible.
Ryan abrió la puerta de la suit del hotel que horas antes habia reservado a nombre de los Saggari y la sujetó para que pasaran Vincen y Amy. Entraron en un salón grande y cómodo en el que había dos puertas que debían dar a los dos dormitorios un espacioso sa