Entonces Jeff se acercó.
-Rosa, corazon, ya está todo listo, tenemos que irnos. Nuestra puerta de salida está en el extremo opuesto del pasillo - mirando el reloj de su muñeca para comprobar el tiempo continuo- y si nos demoramos un poco mas no podremos llegar a tiempo.
-No podemos irnos - Rosa agarro el brazo de su esposo y de manera algo coqueta y un poco malcriada como s de una niña pequeña se tratrara, señalo a Amelia con un dedo- Amy tiene mi anillo, dice que no se lo puede sacar.
Ame