24 Unidas en un plan.
AL OTRO DÍA
Fátima, la madre de Silvana llegó a la mansión de la familia Hamilton cómo a las diez de la mañana, Altagracia la recibió en la sala con un abrazo y un beso en la mejilla.
—¿Cómo estás Fátima?
—Muy bien, aunque estoy un poco preocupada, por eso decidí venir a visitarte.
—Pasa siéntate y charlemos. —¿El abuelo Hamilton se encuentra?
—No, viajó a la hacienda, se fue desde muy temprano en la avioneta, llegará al final de la tarde, sino eso en la noche. —ambos se sentaron en el sofá Fá