LYNETTE
El miedo me paraliza, siento las ganas de gritar, pero me lo impide la persona que me arrastra hacia un costado donde nos cubren un par de arbustos, a lo lejos, mientras forcejeo sin poderle ver el rostro a mi captor, diviso a Brentt alejarse a toda prisa de la capilla. Se va, no voltea, no mira atrás y se da cuenta de que me llevan, estoy horrorizada, hasta que reconozco este olor a loción.
—Tranquila, no hagas un alboroto.
La voz de Zair hace que me moleste, cuando me suelta me giro