Mundo ficciónIniciar sesiónLeticia mordía el hombro de Rayan por encima del cuero de la chaqueta sabiendo que eso no sería un inconveniente para que sus dientes quedaran marcados en la piel. Pero esa era la única forma de contener sus audibles gemidos.
Sus manos se perdían entre los vientres de ambos mientras sus dedos apretaban el miembro de Rayan en un delicioso masaje de arriba abajo.
-Un poco más fuerte baby- el alfa lamió su oído después de habl







