Elam estuvo esperando en la puerta de la habitación por varios minutos más hasta que esta fuera abierta y su expresión se volviera una de asco al ver quién estaba delante de él.
—Si te follaste a la chica al menos espero que la hayas dejado poder caminar. Lo que faltaba es que todo se fuera a la basura por una calentura.
Rayan frunció el ceño y contuvo sus manos. Su padre le había recalcado que no era momento para discutir con Elam, su personal encubierto que le había mandado información a espa