Capítulo 8

Pov Cayden

—¡No digas ni una palabra! —ordenó avergonzado.

—¡Ja ja ja ja!. —Tomás dobla su cuerpo y sujeta su estómago.

Déjame salir y morder a tu estupido amigo.

Rofan cállate, tú eres el responsable.

En todo caso es nuestra pero no es así, además ¿Quién nos vio?, solo Tomás, en resumen nadie valioso.

Mi cuello me duele, Rofan. ¡Pudimos haber muerto!. Sus ojos eran los de un vampiro.

Ella no nos va a lastimar.

¡¿Por qué?!.

Ella es especial.

Estás enfermo.

—Gran alfa, ¿Por qué estaba durmiendo
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