—Señor, ¿Está bien? —pregunta un chico entrando a la habitación, nos observa a todos, parece un poco sorprendido—, ¿Ella es una mujer casada señor? ¿Lo hizo de nuevo?
¿Qué dijo? ¿Mujer casada de nuevo?
Lo miró, él fulmina con sus ojos al chico, intento alejarme, ese hombre está enojado, mi cuerpo choca con la pared.
—¿Quieres perder tu garganta? —le preguntó y el joven empezó a palidecer.
Incómoda giro mi cabeza, ese chico está muerto, la expresión en el rostro de Royd es de molestia.
—Si quie