Los ojos de Leilani brillaban, sus bordes están rojos, camino hasta la estantería y abrazo un libro con tapa azul.
Creí que no era buena la relación con su familia.
Sacudo mi cabeza. No lo entiendo.
—¡Leilani! —grito su nombre pero ella continuaba caminando.
Algo le ocurre, sujetala.
¿Qué?
¡Sujetala!
—Leilani. Doirin ¿Qué le sucede?
Su cuerpo se sacude. —No lo sé, la conexión entre nosotras parece ser interrumpida, no puedo llegar a ella.
Alai, ¿Qué sucede?
…
¿Alai?
Ella parecía esta