CAPÍTULO 55. Lo correcto
CAPÍTULO 55. Lo correcto
Samuel cerró los ojos por un instante y los gruñidos impotentes de Simba fueron lo que lo hicieron reaccionar. El labrador conocía a su padre, así que evidentemente no iba a atacarlo, pero Francisco había aprovechado para encerrarlo en el baño porque era evidente que si una confrontación se daba, Simba estaba más que preparado para defender a su dueño.
Sin embargo no hacía falta que hubiera un animal de por medio para detener a Francisco de darle una paliza a su hijo (o