Capitulo 034 perro infiel.
—Sólo aflojó su agarre cuando su boca probó el sabor metálico de la sangre que brotaba de la herida que llevaba la forma de sus dientes justo en medio de la espalda de Max.
Max entró en la habitación y aseguró la puerta con llave. Luego depositó a Yudith sobre la cama. Yudith forcejeó con él nuevamente, pero Max subió encima de ella y la dominó con facilidad.
—¡Suéltame, bastardo, mentiroso! —le gritó mientras lo fulminaba con la mirada.
Los dos respiraban con ahogo mientras se miraban con inte