Yudith levantó una ceja con sorpresa y preguntó:
— ¿Cuál es el motivo para darme esto?
Max, que estaba de pie a su lado, la jaló por una muñeca. Yudith, impulsada por su agarre, se levantó de la silla, pero Max hizo el intento de abrazarla por la cintura para sentirla más cerca. Yudith esta vez fue más rápida y lo esquivó, caminó y se alejó de él unos cuantos pasos. Yudith quería mantener su distancia, de él pues siempre que su nariz absorbía el olor penetrante y seductor que emanaba del cuerpo