Mi amiga y yo nos miramos por un momento, volviendo nuestras miradas a donde se encontraban David y Melody, sintiendo como mis manos me temblaban
—-!! David O”Brien, eres un maldito cabrón y un capullo desgraciado¡¡ — gritó de nuevo Melody
—- Si lo soy ¿y que? si tanto me odias ¿porque no pides el divorcio? — escuche gritar a David
— ¿Es eso lo que buscas? pues ni lo sueñes, no pienses que te voy a dejar que me abandones a mi y a nuestro hijo, !! nunca dejaré que seas libre, me oyes, nunca ¡¡