KEIRA
Estaba en un bar sofocante y muy ruidoso y ya no soportaba más estar en aquel lugar, aunque no podía marcharme, ya que estabamos mi amiga Aroa y yo en una fiesta de cumpleaños de una compañera de trabajo y le habíamos prometido asistir. Estuvimos las dos caminando todo el día buscando una tienda de ropa para comprarnos un vestido sexi para ir a la fiesta, así que ya teníamos los pies cansados y llegamos a casa muy cansadas.
—- Keira, estoy bastante borracha, tia —- me dijo mi amiga, ya e