Me desperté en el coche y no me importaba en ese momento si el tiempo que llevaba en aquel lugar era mucho o poco, lo único que necesitaba era mi dosis matutina de café. Quizá no sería muy temprano, pero necesitaba mi droga, caliente sobre todo y muy fuerte. Me di cuenta de que beber hasta altas horas de la noche, ya no era algo de lo que mi cuerpo pudiera soportar, sin embargo y francamente me daba igual. De pronto empecé a escuchar la melodía de mi móvil, volviendome loco y buscando por todos