Mundo de ficçãoIniciar sessãoMáximo D’Luca es el heredero de su tío. Cómo un hombre atractivo, leal, y seguro de sí mismo, no está dispuesto a aceptar órdenes de nadie. Pero cuando su tío le obliga a casarse con una mujer que nunca ha visto para entregarle el poder total. Acepta, pero se promete nunca amarla y hacerle vivir un matrimonio frío. Thalía Rubens, es una chica cariñosa y noble, que haría cualquier cosa por las personas que ama. Cuando su única familia es secuestrada y se ve forzada a casarse con un hombre que no conoce, acepta sin remedio. Sin embargo, su corazón ya pertenece a otro hombre. Thalía y Máximo se prometen odiarse, pero la atracción entre ambos será inevitable, pero todo cambia cuando él descubre que la mujer que es su esposa y de la que se ha enamorado, no es otra que la mujer que ama su peor enemigo. Celos. Pasión Venganza En medio de dos hombres Thalía tendrá que elegir. O puede que no llegue a hacerlo y que su corazón lo haga por ella.
Ler maisCAPITULO 19: MIA.Grupo Royal, dos días después…Máximo observaba el collar en su mano. Algunos diamantes se habían caído, pero los restantes seguían brillando intensamente. Recordó lo que Rebeca le había dicho ese día.«El collar fue diseñado por el mejor joyero de Tiffany. Solo existe uno en el mundo. Está compuesto por más de 45 diamantes azules y rosas. Su significado es amor eterno. Originalmente, la compañía quería exhibirlo, pero fue rechazado por su alto valor. Así que nadie sabe de su existencia»―¡Amor para toda la vida! ―Máximo dijo con evidente desdén ― tocó el colgante en forma de corazón y una sonrisa apareció en sus labios. —No es de extrañar que lo use todo el tiempo.¿Su tío arregló esto deliberadamente para él solo para provocar a Paolo? Además, a su madre parece gustarle mucho Thalía. ¿Es para evitar conflictos con su tío, o hay otras razones?Demasiadas preguntas sin respuesta le dieron dolor de cabeza. Cerró los ojos con cansancio y apretó el colgante en su mano.
CAPITULO 18: HE CAMBIADO DE OPINION.Máximo observó a Thalía levantarse de repente y correr al baño. No la detuvo, pero después de un rato mirando la puerta cerrada, la preocupación comenzó a invadirlo. Decidió abrir la puerta para ver cómo estaba.El baño estaba lleno de vapor y niebla, y allí la encontró, inconsciente en el suelo.―¡Thalía, Thalía…!Su cuerpo no respondía. Máximo cogió la bata de baño que estaba a un lado, la envolvió alrededor de ella y bajó corriendo las escaleras con ella en sus brazos. Al llegar al hospital, Thalía fue tratada con una solución salina. El médico le informó que había tenido una baja de azúcar y también un pequeño resfriado.Máximo permaneció en silencio, mirando a la mujer pálida debajo de la colcha. Después de mucho tiempo, extendió la mano y le acarició la frente, que estaba caliente. Al sentir su toque, ella se movió ligeramente, frunció el ceño y susurró vagamente.—Paolo…Máximo retiró la mano y se inclinó más cerca para escucharla delirar.—
CAPITULO 17: ¡JAMAS SERAS MI MARIDO! (PARTE 2)Sus manos se deslizaron por mi cuerpo. Soltó mi pezón y sus labios bajaron, dejando a su paso una línea de beso. Era como si me estuviera adorando. Con sus anchos hombros abrió mis piernas. Y por mucho que supiera que esto estaba mal, me abrí para él y no sentí ni un poco de vergüenza.En el momento en que su lengua conectó mi clítoris, mis caderas se agitaron y enterré mis dedos en su cabello mientras un fuerte gemido se agitaba en mi garganta. Sus manos me sujetaron las caderas mientras él seguía dándose un festín, lamiendo, chupando y mordiendo.Sus dientes rozaron mi clítoris y levante el trasero para balancearme contra su boca.—Hmm — mis gemidos resonaron en la habitación. Mis manos apretaron su cabello y su lengua encendió mi cuerpo de maneras que jamás imaginé.Máximo me estaba comiendo el coño sin piedad. Y cuando apretó más su pulgar contra mi clítoris, mis piernas se apretaron en torno a él y mi clímax llegó sin intención de de
CAPITULO 16: ¡JAMAS SERAS MI MARIDO!La respuesta de Thalía también fue fría y decisiva.— Quien me gusta, es asunto mío, y no depende de ti, si sigo usando las cosas de otros hombres.—No me desafíes, Thalía, no te gustarán las consecuencias.—Jamás serás mi marido. La única razón por la que sigo aquí es porque Paolo está muerto. Si él todavía estuviera vivo, estoy segura de que…Las palabras de Thalía fueron tragadas por el beso posesivo de Máximo. Thalía luchó contra él y golpeó su pecho con fuerza e intentó escapar. Ella corrió hacia la puerta de la habitación, pero fue atrapada por él.Máximo la sujetó por su cintura y la llevó hasta la cama.—¡Suéltame! ¡No te atrevas a tocarme!Esto solo sirvió para incrementar sus deseos y su rabia en igual medida. Quería demostrarle que era suya. Que ella era su mujer y que el único hombre que conocería, desde ahora, sería él.—Eres mi esposa, Thalía. — se acercó a su oído, susurrándole.Lo que ella pensó que sería una batalla, fue totalmente
Último capítulo