Capítulo 93.
El mundo de Benya se desmoronaba… ser descendiente del linaje Lunae era lo único que la motivaba a seguir en este mundo.
— ¡No puede ser mi madre! ¡Ella no puede serlo!
“Si Ranoa, una simple sacerdotisa, es quien me dio a luz, mi esencia, el linaje que corre por mi sangre... ¡No sería digno de absolutamente nada!” Piensa la rubia, al observar el rostro desesperado y lleno de lágrimas de Ranoa.
Se giró para observar a su padre, Torín Lunae, el mismo hombre que había adoptado el apellido de su es